Política

Medir lo que se requiere para que las niñas y los niños puedan, no solo sobrevivir, sino también prosperar

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Cada vez más, las familias en los Estados Unidos están teniendo dificultades para enfrentar el aumento de los costos y ayudar a que sus hijas e hijos puedan prosperar.

Los costos del hogar, medidos por el Índice de Precios al Consumidor (Consumer Price Index), han aumentado un 66% en las últimas dos décadas, pero los salarios y los ingresos, ajustados por inflación, sólo han crecido un 2% durante ese mismo período.

Desde 1969, el gobierno federal ha utilizado la Medida Oficial de Pobreza (Official Poverty Measure – OPM, por sus siglas en inglés) para estimar lo que las familias necesitan para cubrir los gastos del hogar. En los años transcurridos desde su creación, el gobierno federal no ha cambiado la metodología de la OPM; sin embargo, se introdujeron otras medidas, como la Medida Suplementaria de Pobreza (Supplemental Poverty Measure), para incorporar otros costos básicos del hogar y ayudar a evaluar lo que las personas necesitan para satisfacer sus necesidades primarias. Si bien estas medidas son fundamentales para ofrecer un panorama más claro de lo que las familias necesitan para sobrevivir, no van lo suficientemente lejos para ayudarnos a entender lo que las familias —particularmente aquellas con hijas e hijos— necesitan para prosperar. Al seguir utilizando medidas limitadas de costos, se oculta la verdadera magnitud de las necesidades económicas y las respuestas de política pública resultan inadecuadas.  Necesitamos nuevos análisis que nos ayuden a comprender mejor lo que realmente necesitan las familias.

Para abordar esta brecha, el donatario de la Fundación W.K. Kellogg (WKKF, por sus siglas en inglés), la Federation of Protestant Welfare Agencies (Federation of Protestant Welfare Agencies – FPWA, por sus siglas en inglés), encargó al Urban Institute el desarrollo de una nueva medida integral que ofrece un gran potencial para afinar nuestra comprensión de lo que necesitan las familias y cuáles políticas federales, estatales y locales pueden ayudar más.

La primera Medida Nacional del Costo Real de la Seguridad Económica (True Cost of Economic Security Measure – TCES, por sus siglas en inglés) define la seguridad económica como la condición en la que los hogares cuentan con suficientes recursos para pagar todos los bienes y servicios necesarios para participar plenamente en la economía y la sociedad actuales, así como para ahorrar dinero para emergencias y para el futuro. La nueva medida es innovadora porque se basa en la seguridad económica, no en la privación aguda, e incorpora costos que no se incluyen en las medidas típicas de bienestar económico en los Estados Unidos. 

Según los datos de costos y recursos recopilados para casi todos los condados de los Estados Unidos, esta medida innovadora revela que más de la mitad de las personas en los Estados Unidos no cuentan con seguridad económica. Incluso los hogares con empleo pleno podrían encontrarse a un accidente o una pérdida de empleo de enfrentar una ruina económica. Y aun cuando logran cubrir la mayoría de los gastos regulares, muchas personas no pueden ahorrar para el futuro. Otros hallazgos clave incluyen:

Tres de cada cinco

niñas y niños menores de 18 años viven en familias cuyos recursos están por debajo del umbral de la TCES.

La mitad de todas

las familias con dos personas adultas menores de 65 años y dos menores de edad carecen de los recursos necesarios para cubrir sus costos.

Más del 80%

de las personas en familias monoparentales se encuentran por debajo del umbral de la TCES.

Cuarenta y tres millones

de niñas y niños están siendo criados en hogares que no pueden ahorrar dinero de manera constante cada mes.

La TCES ya está siendo utilizada por responsables de políticas públicas y personas influyentes para informar y dar forma al discurso público y a la formulación de políticas en todos los niveles de gobierno. Con el tiempo, la acumulación y el uso de más datos de la TCES ayudarán a impulsar un cambio sistémico en beneficio de las niñas y los niños y de las familias en todo el país.

Para obtener más información sobre los hallazgos —y sobre cómo impactan a las niñas y los niños y a las familias— acompaña a FPWA y a la WKKF en un seminario virtual titulado “El costo real de la seguridad económica: medir lo que se requiere para que las niñas y los niños puedan prosperar” (“The True Cost of Economic Security: Measuring What it Takes for Children to Thrive.”) , el 16 de septiembre a la 1 p. m. ET. Visita nationaltruecostofliving.org para más información.

Every Child Thrives
To support lasting, transformational change so every child can thrive, we recognize that children live in families and families live in communities. Every Child Thrives, powered by the W.K. Kellogg Foundation, shares the real-life experiences and knowledge of communities mobilizing for a brighter and equitable future.

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