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En agosto de 2024, Ronald Silver II, un padre de cinco hijos de 36 años y trabajador de saneamiento en Baltimore, murió mientras realizaba su turno en un camión de basura. El perito de la ciudad determinó que la causa de la muerte fue hipertermia causada por calor extremo. Este incidente destaca la necesidad urgente de contar con normas sobre el calor, incluso en zonas que normalmente no se asocian con temperaturas extremas.
A medida que las temperaturas continúan aumentando debido al cambio climático, la necesidad de contar con normas integrales sobre el calor para proteger a las personas trabajadoras se ha vuelto cada vez más urgente, según señalan quienes abogan por estas medidas. Las personas trabajadoras en diversos sectores —desde la construcción y la agricultura hasta los almacenes y los servicios de entrega— enfrentan condiciones peligrosas que ponen en riesgo su salud y sus vidas.
En agosto pasado, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) publicó una propuesta de reglamentación para establecer normas sobre el calor. La norma propuesta aplicaría a todos los empleadores que realicen trabajo al aire libre o en interiores en los sectores de industria general, construcción, marítimo y agricultura donde OSHA tiene jurisdicción. Tras un período de comentarios públicos, OSHA ha presentado una regla propuesta y llevará a cabo una audiencia pública virtual a partir del 16 de junio de 2025.
Las personas trabajadoras y sus aliados también están abogando por protecciones similares a nivel local y estatal. Mientras nos preparamos para entrar en otra mortal “temporada de calor” sin protecciones vigentes para muchas personas, este trabajo es más urgente que nunca.
Unidos por la seguridad
Los donatarios de la Fundación W.K. Kellogg, el Consejo Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional (COSH, por sus siglas en inglés), Workers Defense Project y el United for Respect Education Fund, están a la vanguardia en la promoción de estas protecciones esenciales y en el llamado a la adopción urgente de una norma federal sobre el calor. Estas organizaciones representan los intereses de las personas trabajadoras y abogan por condiciones laborales más seguras en todo Estados Unidos, porque cuando los padres y madres cuentan con empleos seguros y salarios dignos, las niñas y niños y las familias pueden prosperar.
Jessica Martinez, directora ejecutiva de National COSH, enfatiza la gravedad de la situación: “Cada año, perdemos trágicamente alrededor de 2,000 personas trabajadoras debido a muertes prevenibles y vemos más de 170,000 lesiones y enfermedades vinculadas al calor extremo. Estas cifras abrumadoras, aunque alarmantes, probablemente son solo la punta del iceberg”.
En National COSH, el compromiso de garantizar condiciones laborales seguras y equitativas es fundamental, especialmente para quienes trabajan en empleos peligrosos y con salarios bajos. A través de la campaña “Fired Up!”, están movilizando a personas trabajadoras en todo el país para exigir protecciones vitales contra el calor y proporcionarles el conocimiento necesario para enfrentar los peligros que plantea el calor extremo.
Workers Defense Project, una organización dirigida por sus propios miembros en Texas, se enfoca en la justicia laboral y de inmigrantes, combinando el trabajo legal con la organización comunitaria para abordar las causas fundamentales de los problemas en el lugar de trabajo y mejorar las condiciones laborales. Lizeth Chacón, directora ejecutiva, destaca la urgencia del tema: “Estamos ante muertes que se pueden prevenir. Las personas podrían llegar sanas y salvas a sus hogares, a sus familias, a su comunidad al final del día. Pero no ocurre así porque no estamos tomando suficiente acción para salvarlas.”
United for Respect representa las preocupaciones de las personas trabajadoras del comercio minorista y de almacenes, ha estado activamente involucrada en abordar los problemas relacionados con el calor en los almacenes. Bianca Agustin, codirectora ejecutiva, dijo:
“La gente se desmaya, la gente sale en camillas… Literalmente los sacan, los envían a la clínica en el lugar y luego regresan a trabajar, básicamente.”
“En realidad, se trata de tratar a las personas trabajadoras como seres humanos.”
La norma propuesta sobre el calor de OSHA cubriría tanto a las personas trabajadoras en interiores como a las que trabajan al aire libre, proporcionando protecciones fundamentales que actualmente no existen en la mayoría de los estados. Estas protecciones incluyen:
- Acceso a agua potable fresca de manera regular
- Pausas regulares de descanso en áreas sombreadas o con aire acondicionado
- Capacitación sobre la prevención de enfermedades por calor y sus síntomas
- Períodos de aclimatación para personas trabajadoras nuevas o que regresan después de ausencias prolongadas
- Procedimientos de respuesta de emergencia para enfermedades relacionadas con el calor
- Sistemas adecuados de ventilación y enfriamiento en los lugares de trabajo interiores
- Horarios de trabajo flexibles para evitar las horas más calurosas del día
- Revisiones regulares de salud durante episodios de calor extremo
Muchas de estas normas —cosas como el acceso a agua fresca, descansos regulares y capacitación sobre los signos de enfermedades por calor— son protecciones bastante simples y de sentido común, según quienes abogan por ellas. “En realidad, se trata de tratar a las personas trabajadoras como seres humanos”, dijo Martinez.
Implementar estas normas tendría un impacto significativo en la vida de las personas trabajadoras y, por extensión, en sus familias y comunidades, señalan las y los defensores. Cuando las personas trabajadoras están protegidas del calor extremo, es menos probable que sufran enfermedades o lesiones relacionadas con el calor, lo que garantiza que puedan regresar sanas y salvas a sus hogares y a sus seres queridos. Esta estabilidad ayuda a que las familias puedan prosperar, ya que los padres y madres pueden mantener un empleo estable sin el temor a problemas de salud relacionados con el calor o a perder su trabajo por ausencias causadas por el calor.
Los efectos en la salud documentados muestran que la exposición prolongada a temperaturas altas puede provocar agotamiento por calor, golpe de calor, deshidratación y estrés cardiovascular. En algunos casos, puede causar daños permanentes a órganos vitales como el hígado y el cerebro. Estos impactos en la salud no solo afectan a las personas trabajadoras, sino que también generan cargas emocionales y financieras significativas para sus familias y, en última instancia, para sus comunidades.
Una urgencia creciente, una necesidad de equidad
A medida que aumentan las temperaturas globales, los eventos de calor extremo se vuelven más frecuentes y severos. Chacón señala: “El cambio climático ha hecho que sea más mortal para nuestra gente en el trabajo y en su vida diaria”. Esta amenaza creciente hace que sea crucial implementar protecciones integrales contra el calor para las personas trabajadoras en todas las industrias.
El impacto de los peligros relacionados con el calor va más allá de los riesgos inmediatos para la salud de las personas trabajadoras. Afecta de manera desproporcionada a quienes trabajan en empleos peligrosos y con salarios bajos, que con frecuencia provienen de comunidades negras y morenas. Martinez enfatiza: “Vemos el mayor número de muertes entre personas trabajadoras latinx, y esto puede deberse a muchas razones. Puede ser por exposición al calor, por caídas, por hacer algunos de los trabajos más sucios y peligrosos.”
Un informe de Jobs to Move America resalta cómo mejorar la calidad del empleo en la manufactura del sur del país puede fortalecer comunidades enteras, un recordatorio de que mejores condiciones laborales, incluidas las protecciones contra el calor extremo, generan efectos positivos que van mucho más allá del lugar de trabajo.
Ante esta tendencia alarmante, National COSH está a la vanguardia de los esfuerzos de justicia lingüística, asegurando que las personas trabajadoras reciban capacitación e información en un idioma que comprendan. Martinez destaca: “Es esencial que las personas trabajadoras reciban información y capacitación sobre los peligros relacionados con el calor en sus lenguajes locales. Esto garantiza que todas las personas empleadas puedan comprender los riesgos y abogar por las medidas de seguridad necesarias, independientemente de su trasfondo lingüístico.”
A través de estas iniciativas, National COSH no solo está abogando por mejores protecciones contra los peligros relacionados con el calor, sino también empoderando a las personas trabajadoras para que participen activamente en su seguridad y en sus derechos. Al promover la accesibilidad lingüística, buscan crear un entorno más inclusivo y equitativo para todas las personas trabajadoras, abordando tanto los peligros inmediatos del calor extremo como las desigualdades sistémicas que agravan estos riesgos.
Respuestas de la comunidad empresarial y de las localidades
Independientemente de si las normas actuales de OSHA se promulgan o no, algunas voces en la comunidad empresarial están abogando porque los empleadores tomen las reglas propuestas como una oportunidad para considerar sus prácticas de seguridad.
“A medida que aumentan los incidentes relacionados con lesiones y enfermedades por calor en los lugares de trabajo de todo el país, los empleadores pueden usar esta norma propuesta para evaluar y reflexionar sobre su propio protocolo de seguridad ante el calor”, señala una publicación del blog de Lindabury Attorneys at Law, un bufete especializado en derecho laboral y de empleo.
Las personas trabajadoras están desempeñando un papel protagónico al responsabilizar a las empresas por la seguridad ante el calor. A principios de este año, la filial de National COSH, WeCount!, obtuvo un compromiso histórico de protecciones contra el calor por parte del desarrollador de un proyecto de reurbanización de $3 mil millones en Miami.
Mientras la norma federal sobre el calor de OSHA sigue pendiente, algunos estados y localidades han tomado la iniciativa de implementar sus propias protecciones contra el calor. Filiales locales de COSH, como SoCalCOSH y Worksafe en California, junto con el Northwest Workers’ Justice Project en Oregón, se han organizado con sus socios locales para ayudar a estos estados a adoptar normas integrales de calor tanto en interiores como al aire libre. Basándose en estos ejemplos, National COSH está liderando a organizaciones comunitarias y laborales para luchar por una norma similar en Arizona, donde el año pasado las personas trabajadoras en Phoenix soportaron 70 días con temperaturas de 110 grados o más.
En Texas, Workers Defense lanzó un programa de certificación llamado Better Builder®. El programa ha impactado más de 100 sitios de construcción, que suman más de $10 mil millones en proyectos que afectan a más de 50,000 personas trabajadoras. Gracias al programa, los monitores han podido corregir 741 violaciones de seguridad y recuperar más de $140,000 en salarios atrasados para las personas trabajadoras.
El papel de la filantropía
Es importante que las organizaciones filantrópicas desempeñen un papel en ayudar a crear empleos en los que las familias puedan prosperar. La seguridad de las personas trabajadoras es fundamental en el trabajo de resiliencia climática.
La filantropía puede apoyar a las organizaciones que abogan por mejorar las normas sobre el calor en los lugares de trabajo, especialmente a medida que el aumento de las temperaturas globales amenaza cada vez más la seguridad de las personas trabajadoras.
A través de un financiamiento estratégico, la filantropía puede fortalecer a las organizaciones sin fines de lucro y a los grupos de defensa para llevar a cabo investigaciones esenciales, aumentar la conciencia pública y abogar por regulaciones más sólidas que protejan a las personas trabajadoras de la exposición al calor extremo.
Estos cambios solo serán posibles mediante los esfuerzos colectivos de la filantropía, el gobierno, las organizaciones de personas trabajadoras y las empresas.






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