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En breve
Mientras que Nuevo México ha sido históricamente clasificado entre los estados más pobres, los programas modernos de apoyo a los ingresos están ayudando a las familias a construir la estabilidad financiera – el progreso que las medidas anticuadas no logran captar. Un nuevo informe de New Mexico Voices for Children destaca cómo la Medida de Pobreza Suplementaria (Supplemental Poverty Measure) (SPM, por sus siglas en inglés) -que incluye datos sobre asistencia nutricional, ayuda para el cuidado infantil y créditos fiscales- revela un panorama muy diferente al de la Medida de Pobreza Oficial (Official Poverty Measure ) (OPM, por sus siglas en inglés) tradicional.
Según la SPM, Nuevo México ocupa el lugar 17 en la nación en cuanto a pobreza infantil, por debajo de la media nacional, en lugar del último lugar según la OPM. Este cambio dramático destaca cómo las opciones políticas y los programas de seguridad alimentaria han fortalecido la seguridad económica familiar.
Por qué es importante
Durante décadas, la Medida Oficial de Pobreza (OPM, por sus siglas en inglés) ha dado forma a la comprensión de la pobreza en Estados Unidos. Sin embargo, esta medida se basa en los patrones de gasto de los hogares de la década de 1960. Esta fórmula anticuada no tiene en cuenta el aumento del coste de la vivienda, el cuidado de los niños, los gastos médicos o las diferencias regionales del coste de la vida, e ignora el impacto de las ayudas públicas.
En cambio, la Medida de Pobreza Suplementaria (MPS, por sus siglas en inglés) ofrece una visión más completa del bienestar económico, ya que tiene en cuenta las ayudas a los ingresos y los gastos necesarios. Existen algunas limitaciones. El SPM no tiene en cuenta las disparidades de riqueza, el acceso a Medicaid o las barreras sistémicas a la movilidad económica.
Las políticas antipobreza de Nuevo México están marcando la diferencia, según la SPM. Miles de familias están aprovechando las inversiones a nivel estatal en programas como créditos fiscales y asistencia para el cuidado de niños para construir estabilidad financiera y salir de la pobreza.
Cómo Nuevo México está liderando el camino
Las opciones políticas de Nuevo México han conducido a un progreso real en la reducción de la pobreza infantil:
- Créditos fiscales para familias trabajadoras: el Crédito Fiscal para Familias Trabajadoras (Working Families Tax Credit) y el Crédito Fiscal Infantil (Child Tax Credit) proporcionan alivio financiero directo a los padres, ayudándoles a cubrir gastos esenciales.
- Ayudas para el cuidado infantil: la ampliación de los requisitos para acceder a subsidios para el cuidado infantil y al PreK gratuito y universal permite a más familias acceder a una educación infantil asequible y de alta calidad.
- Asistencia nutricional: programas como el SNAP (Supplemental Nutrition Assistance Program) y los programas universales de comidas escolares garantizan que los niños no pasen hambre.
Mientras que la expiración de los programas federales de ayuda de la era de la pandemia causó que la pobreza infantil se duplicara en todo el país -aumentando de 5.2% en 2021 a 12.4% en 2022- la inversión continua de Nuevo México en programas a nivel estatal suavizó el golpe.
El impacto humano: cómo las ayudas al ingreso cambian vidas
Cuando los padres ya no tienen que elegir entre pagar el alquiler y comprar comestibles, o cuando la ayuda para el cuidado infantil les permite trabajar más horas y mejorar la estabilidad financiera de su familia, se interrumpe el ciclo de pobreza generacional.
Una de las principales conclusiones del informe es que los cambios políticos no sólo cambian las estadísticas, sino que crean movilidad económica.
“Los sólidos programas de beneficios y los bajos costos de vida disminuyen drásticamente la experiencia vivida de la pobreza en nuestro estado cuando se comparan las tasas de pobreza de la OPM y la SPM”. – New Mexico Voices for Children
La oportunidad
Aunque las inversiones estatales han sido efectivas, el progreso continuo requiere un compromiso sostenido por parte de los legisladores.
Para reducir aún más la pobreza infantil, Nuevo México debería:
- Proteger y ampliar los créditos fiscales para las familias trabajadoras.
- Garantizar el acceso a un cuidado infantil asequible a través de la financiación continuada de subsidios.
- Fortalecer los programas de seguridad alimentaria para garantizar que ningún niño pase hambre.
- Aumentar las inversiones en asistencia para la vivienda y el acceso a Medicaid para hacer frente a las lagunas en la medición de la pobreza.
El progreso de Nuevo México demuestra que la pobreza no es una realidad fija – es una elección política. Con una inversión continua en las familias, el estado está demostrando cómo las políticas inteligentes pueden crear un futuro en el que todos los niños prosperen.






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