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El financiamiento es fundamental para las pequeñas empresas, ya que influye en su capacidad para ampliar espacios físicos y emprender proyectos de mayor escala. La mayoría de las empresas requieren un capital inicial considerable, lo que a menudo las lleva a depender de ahorros personales o de aportaciones de familiares y amistades. Algunas obtienen préstamos de emprendimiento, mientras que otras navegan sus primeros años con ganancias y ahorros limitados. Sin embargo, las personas emprendedoras de color enfrentan barreras adicionales que dificultan su acceso a oportunidades de préstamos tradicionales, impidiéndoles alcanzar sus aspiraciones empresariales en igualdad de condiciones con los demás.
En el condado de Kent, Michigan, hogar de Grand Rapids, uno de los lugares de trabajo prioritarios de la WKKF, Grow está cerrando algunas de estas brechas al ofrecer préstamos accesibles a personas propietarias de pequeñas empresas que buscan hacer crecer sus negocios, pero que han enfrentado múltiples rechazos o no han considerado solicitar financiamiento porque creen que los prestamistas tradicionales les negarán los préstamos.
“Existimos porque hay personas que han sido excluidas de los sistemas financieros tradicionales, y esas personas suelen ser mujeres solteras, jefas de hogar, personas de color, quienes tienen trayectorias profesionales no tradicionales, e incluso quienes cuentan con diferentes niveles de alfabetización”, señaló Milinda Ysasi, directora general de Grow.
Según los datos de pequeñas empresas de 2021 del Sistema de la Reserva Federal, las empresas propiedad de personas de color tenían la mitad de probabilidades que las empresas propiedad de personas blancas de informar que recibieron todo el financiamiento tradicional que solicitaron. Para las comunidades de color, esta discriminación no es algo nuevo. Durante décadas, los bancos de Estados Unidos negaron hipotecas y préstamos a solicitantes de color.
En el último año, Grow ha distribuido $1,245,700 en 84 préstamos, con un monto promedio de $29,000 por préstamo.
“Con frecuencia, las personas que buscan préstamos de $50,000 o menos no califican en los bancos tradicionales debido a sus criterios de préstamo y a sus modelos de negocio. Sus alternativas suelen incluir tarjetas de crédito con intereses altos o préstamos de nómina predatorios”, explicó Ysasi.
Lo que comenzó como una organización enfocada en apoyar a mujeres emprendedoras hace más de 35 años se ha expandido hasta convertirse en una Institución Financiera de Desarrollo Comunitario (CDFI, por sus siglas en inglés) para financiar pequeñas empresas excluidas del financiamiento tradicional, independientemente de su género.
“Las CDFI no existen únicamente para prestar dinero, sino que fuimos creadas también para establecer un pacto comunitario o económico con el dinero que destinamos a las personas propietarias de pequeñas empresas —esas mismas personas que asumen la enorme responsabilidad de tener un negocio”, señaló Ysasi.
Una de las personas propietarias de negocios que Grow ha apoyado es Seve Hernandez, director general (CEO) y cofundador de FCF Drywall. Antes de que él y su esposa, Irene Hernandez, abrieran su propio negocio hace cinco años, Seve pasó tiempo viajando por todo el estado, trabajando en diversas empresas de construcción y aprendiendo ampliamente sobre edificación, carpintería, instalación de paneles de yeso y remodelación.
“Hace cinco años decidí abrir FCF Drywall con las habilidades que había adquirido en los distintos trabajos que tuve”, dijo Hernandez. “Mi objetivo era tratar de crear una empresa que incorporara todo lo que había aprendido en un solo lugar”.
El negocio familiar tiene los recursos humanos para asumir proyectos más grandes, pero Hernandez señaló que durante mucho tiempo estuvieron limitados en lo que podían hacer debido al financiamiento.
Para que Hernandez pueda aceptar un contrato a través de un contratista general, necesita tener suficiente dinero en el banco para poder financiar todo el proyecto por adelantado antes de recibir el pago.
Aunque la empresa contratante sí paga una especie de anticipo, Hernandez es responsable de cubrir el resto del costo de construcción hasta que el trabajo esté terminado y él pueda recibir el pago restante del proyecto. Los costos iniciales pueden llegar hasta los $50,000, lo que representa un desafío significativo para él como propietario de una pequeña empresa que busca asumir proyectos con márgenes de ganancia más altos.
“Necesitamos el capital para poder hacer los proyectos, rentar el equipo y comprar los materiales, y si no tengo ese capital, no puedo asumir ningún proyecto”, dijo Hernandez.
Cuando Hernandez se conectó por primera vez con Grow, no tenía un plan de negocios por escrito, ni una manera formal de presentar su negocio a partes interesadas, ni un estado de utilidades y flujo de efectivo que demostrara sus gastos y ganancias.
Hasta ese momento había logrado manejarse sin estos documentos, pero estaba teniendo dificultades para acceder a capital que le permitiera abordar proyectos más grandes.
“Yo tenía planes sólidos para mi negocio, pero todos vivían en mi cabeza”, explicó Hernandez. “Fue cuando llegué a Grow que realmente pude sentarme y escribir cuál era mi plan de negocios a largo plazo para FCF Drywall”.
En Grow, Hernandez no solo recibió recursos y capacitación para desarrollar un plan de negocios, sino que también solicitó con éxito el capital necesario para emprender el proyecto más grande de su empresa hasta la fecha.
“Los pagos mensuales para los que califiqué son mucho más accesibles que lo que hubiera podido obtener en el banco”, añadió. “La línea de crédito que tengo en el banco tiene una tasa de interés del 12%, pero en Grow es de alrededor del 4%, así que fue mucho más conveniente para mí hacerlo a través de Grow que del banco”.
Contar con ese capital le permitió a Hernandez solicitar otros trabajos de contratación al mismo tiempo que realizaba el proyecto financiado mediante el préstamo de Grow. Además, recibió atención personalizada uno a uno en español, el idioma en el que se siente más cómodo para comunicarse.
“Antes de siquiera comenzar mi propio negocio, tuve que ahorrar tres años solo para tener suficiente dinero para asumir proyectos”, dijo. “El dinero de Grow me ayudó a evitar tener que esperar hasta poder asumir proyectos adicionales”.
Desde que se conectó con Grow, Hernandez ha obtenido acreditación del Better Business Bureau, así como certificaciones de Micro Local Business Enterprises y de Autoridad de Desarrollo de Vivienda de Michigan (Michigan Housing Development Authority) como contratista para viviendas de la Sección 8.
A medida que su negocio se expande, Hernandez espera con entusiasmo el día en que haga el pago final de su préstamo con Grow, con la confianza de que sabe a dónde acudir si alguna vez necesita otro préstamo.
Apoyar a negocios como el de Hernandez es una de las maneras en que el financiamiento de la Fundación W.K. Kellogg (WKKF) está funcionando para asegurar que todas las familias y los niños y niñas puedan prosperar, señala Tracie Coffman, oficial de programa de la WKKF.
“Los niños y niñas viven en hogares y familias con personas adultas, y estas personas adultas necesitan acceso a oportunidades económicas para poder apoyar a sus hijos e hijas”, dijo Coffman. “Nuestros niños y niñas no pueden prosperar si sus familias viven en la pobreza y enfrentan una brecha sustancial de riqueza racial.”
Para 2027, la WKKF habrá invertido $1 millón para apoyar los préstamos comerciales de Grow destinados a personas emprendedoras.
Los datos de 2023 del Instituto de Investigación de Políticas para las Mujeres (Institute for Women’s Policy Research) demuestran que las mujeres afroamericanas en Michigan ganan un 57% menos que sus contrapartes hombres blancos, lo que equivale a una brecha de más de $20,000 al año.
“Vemos el emprendimiento como una oportunidad económica para las familias, pero también como un potencial para la creación de riqueza”, dijo Coffman. “El emprendimiento y la propiedad de vivienda son dos caminos hacia la creación de riqueza”.
Aunque las empresas propiedad de personas latinas, como el de Hernandez, superaron a las empresas propiedad de personas blancas en crecimiento de ingresos según el informe State of Latino Entrepreneurship 2022 de Stanford, tienen tasas de aprobación de préstamos más bajas que sus contrapartes blancas.
De manera similar, las personas propietarias de empresas afroamericanas tienen más probabilidades de experimentar movilidad económica descendente y menos probabilidades de experimentar movilidad ascendente en comparación con sus contrapartes blancas, según un estudio de 2021 del Journal of Economics, Race, and Policy.
Esto sugiere que mejorar la tasa de éxito de las personas emprendedoras afroamericanas y latinas, más que aumentar la tasa a la que las personas afroamericanas se convierten en emprendedoras, es un enfoque más eficaz para reducir la brecha de riqueza racial y étnica.
“Necesitamos un ecosistema sólido que tenga múltiples oportunidades y opciones de préstamo para las pequeñas empresas, de modo que puedan elegir con quién se sienten cómodas y quién tiene el mejor producto para ellas”, señaló Coffman.
Entre las personas prestatarias de Grow, el 71% se identifica como personas de color, con un 36% que se identifica como personas afroamericanas, un 33% como hispanas o latinas, y un 2% como asiático-estadounidenses. Las principales industrias representadas son servicios de alimentos, venta al detal, construcción y transporte.
El acceso al financiamiento es una de las maneras de asegurar que las personas emprendedoras puedan tener éxito a largo plazo, según el gerente de préstamos de Grow, Ben Oliver.
“Las personas propietarias de negocios vienen a nosotros después de haber tenido experiencias negativas con instituciones de préstamo tradicionales y sin saber qué puede hacer una CDFI por ellas”, dijo Oliver. “En Grow realmente nos enfocamos en otorgar préstamos responsables”.
Un préstamo responsable, según Oliver, es aquel que garantiza que la persona propietaria del negocio tenga la capacidad, al momento de la solicitud, de pagar el préstamo sin verse sobrecargada. Grow normalmente ofrece préstamos que van desde $500 hasta $50,000 para personas emprendedoras, con un umbral mínimo que rara vez baja de $5,000.
“Debido a que la mayoría de los negocios con los que trabajamos son empresas emergentes o negocios relativamente nuevos, analizamos su flujo de efectivo tanto individualmente como junto con el de su negocio”, explicó Oliver.
Para Grow, no se trata únicamente de proporcionar ese capital a los negocios; también se trata de ofrecer recursos y conocimiento para que las personas emprendedoras puedan tener éxito en el futuro. Asimismo, se trata de garantizar que la persona propietaria del negocio pueda pagar su préstamo y que Grow pueda continuar otorgando más préstamos a otras personas emprendedoras.
“Lo que hemos encontrado es que, después de otorgar el préstamo, es realmente cuando comienza el impacto y cuando ponemos ese capital en acción”, dijo Oliver. “Queremos ayudar a la persona emprendedora a lograr el impacto que pretendía con el capital que recibió. Eso significa tener una relación con ella y ser un recurso de confianza durante toda la vida del préstamo y más allá”.






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